Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Costumbre mala, desterrarla.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
De dolor, nadie murió.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
A gran seca, gran mojada.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Desvestir un santo para vestir otro.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
Hasta el final nadie es dichoso.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
La amistad es como la piel seca de la banana: si se tira de ella se rompe, si se hace lo contrario las fibras se separan
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
No hay viejo sin dolor.
Más dañado que agua de florero.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El amor no se mendiga, se merece.
Todo lo que no se da, se pierde.
Todo lo que no es dado es perdido
Quien canta, su mal eta.