Lágrimas de viuda, poco duran.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
El que bien te quiere no te engaña.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Madre dispuesta, hija vaga.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Demasiada amistad genera enfados
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Predicar en desierto, sermón perdido.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.