De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
El que fía, o pierde o porfía.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Despedida de borrachos.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Sayo que otro suda, poco dura.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
El que se casa, por todo pasa.
Todo amor tiene su gasto
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
A la mal casada, miradla a la cara.
Deja la h de ayer para hoy.
Nunca anochece donde se ama.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
El cariño alimenta tanto como el odio consume
Bocado engullido, su sabor perdido.
A gran culpa, suave comprensión.
Dar de comer al diablo.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
El amor y el dinero no pueden estar ocultos.
Del precipitar nace el arrepentir.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Lágrimas de viuda, poco duran.