Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
A ruin, ruin y medio.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
A padre avaro, hijo pródigo.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La avaricia rompe el saco.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Más da el duro que el desnudo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Desdichas y caminos hacen amigos.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Mejor solo que mal acompañao.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Caras vemos, corazones no sabemos.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Al mal dar, tabaquear.