Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Contra gustos no hay nada escrito.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Canción de la transición.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Quien no llora, no mama!
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Al mejor caballo se le van las patas.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
No hay mejor condimento que el hambre.
El buen vino sin ramo se vende.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Caridad con trompeta, no me peta.
El que la hace, la paga.
Nunca te apures para que dures.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.