Martillo de plata rompe puertas de hierro.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Panza llena, quita pena.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
La bonanza amenaza borrasca
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
De mala sangre, malas morcillas.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Tras el vicio viene el lamento.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
A veces perdiendo se gana.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.
Los extremos se tocan.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Si supiese la hueste lo que hace la hueste, mal para la hueste.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Riña de amantes, agua referescante.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Juegos de manos se van al culo.
El que juega con fuego, se quema.
De diestro a diestro, el más presto.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Las cosas en caliente pegan.