Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
La más fina mula, patea y recula.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Ley puesta, trampa hecha.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Bestia sin cebada, nunca buena cabalgada.
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
Las piedras rodando se encuentran.
A rocín viejo, cabezada nueva.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Andar, andar que aún queda el rabo por desollar.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El éxito sin honor es un fracaso.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Los duelos con pan son menos.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Es pan comido.
La col hervida dos veces mata.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
De lo perdido, lo que aparezca.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Burro cansado, burro empalmado.
Mientras está la pelota en el tejado, el juego no está ganado.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.