Menos pregunta Dios y más perdona.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Las cosas caen por su propio peso.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Inclinar la balanza.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Continua gotera orada la piedra.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
La barca pasa, la orilla queda
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Donde lloran esta el muerto.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Todo lo que no es dado es perdido
Mala es la llaga que con vino no sana.
Pocas palabras son mejor.
Quien no miente no viene de buena gente.
De mi maíz ni un grano.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.