Demasiada amistad genera enfados
Por un clavo se pierde una herradura.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Molino cerrado, contento el asno.
Abrojos, abren ojos.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Atáscate, que hay lodo.
El que no cae, resbala.
A gran prisa, gran vagar.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
La ocasión llega, llama y no espera.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Quien nada guardó, nada encontró.
Mal camino no va a buen lugar.
Muchos Trueno y nada de auga.
Una deuda, veinte engendra.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A hijo malo, pan y palo.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Bota vacía la sed no quita.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
A la hija mala, dineros y casalla.
A chico mal, gran trapo.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
La ambición mató al ratón.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.