Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
No se va al cielo a caballo.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
El más abusado se ahoga en el vado.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Dos testigos matan a un hombre.
Necio es quien con necios anda.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No hay tonto para su provecho.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
La soga se rompe por lo más fino.
La letra mata, su sentido sana.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
No hay sustituto para la experiencia.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
A buen santo te encomiendas.
Todo tiene solución menos la muerte.
No hay zurdo bueno.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Con las buenas palabras nadie come.
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Haz bien y no mires a quien.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
El que poco tiene a poco aspira.
El sol de Marzo, da con el mazo.
El vino con el amigo.
Yo me quejaba que no tenía zapatos, hasta que me encontré a alguien que no tenía pies.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que no sabe, es como el que no ve.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.