El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Tener el juego trancado.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
La confianza da asco
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
A candil muerto, todo es prieto.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Al último siempre le muerde el perro.
Quien bien ata, bien desata.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Mostacho gacho, señal de borracho.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
El vino en jarro cura el catarro.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
No calientes horno para que cueza otro.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Las indirectas del padre Cobos.
Ojo al Cristo que es de plata.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Aire colado, a muchos ha matado.
El que madruga, es sereno.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Se las sabe por libro
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
El que es pendejo ni de dios goza.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
De cuentos suele irse a chismes.
Quién más te quiere, te hará llorar.
De diestro a diestro, el más presto.
Alábate cesto, que venderte quiero.