Con pelito... no hay delito.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
La leña torcida da fuego recto.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Más ordinario que un sicario en un burro.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Cada cual a lo suyo.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
La culebra con certeza, se mata por la cabeza.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Más mató la receta que la escopeta.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Palabras de santo, uñas de gato.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Al potro que le alabe otro.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Dando al diablo el hato y el garabato.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
El que guarda siempre encuentra.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Son cucarachas del mismo concolo.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.