Cada uno dice quién es.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Están cortados por la misma tijera.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
No hay mayor tontería que reñir.
Aquel a quien mil dedos acusadores señalan, muere sin estar enfermo.
El queso es sano que da el avaro.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.
Más claro, agua.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
No está la carne en el plato por falta de gato.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
Una abeja no hace colmena.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
El perfume bueno viene en frasco chico
Amistades conserva la pared medianera.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
No son todos ruiseñores los que cantan entre las flores.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Aguas de Abril, vengan mil.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Arena y cal encubren mucho mal.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Año malo, panadera en todo cabo.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Cada uno se rasca donde le pica.