Agua de mañana, o mucha o nada.
Roma, acuerdos y locos doma.
Con aceite de bellota, sale pelo hasta en las botas.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Para que no se espante el borrico por delante.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Año de heladas, año de parvas.
Solo como Adán en el día de la madre
El corazón engaña a los viejos.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Bebe y ata la bota.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
El mejor premio es merecerlo.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El vino y la verdad, sin aguar.
Salmón de enero, para mí el primero.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Caminar sobre seguro.
Padres viejos, hijos huérfanos.
El hombre honrado a las diez acostado.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
El amor verdadero entra por el agujero.
Quién guisa antes del Shabbat, comerá en shabbat.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El interés mata la amistad
La modestia es patrimonio de los pendejos.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
En la boda, quien menos come es la novia.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Mucho gana quien no Juega.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
No pasa seguro quien corre por el muro.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Nadie perdona que le hagan un favor.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.