Como el apóstol 13, come y desaparece.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
El sueño es alimento de los pobres.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
A cama chica, echarse en medio.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
No dar su brazo a torcer.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Hay gustos que merecen palos.
Poco vino, vende vino; mucho vino, guarda vino.
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
El que come y canta, pronto se atraganta.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
A la bota, darla el beso después del queso.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
A falta de trigo, venga centeno.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Cada uno canta como le pagan.
A cada rey su trono.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
A un hombre rico, no repares si es feo o bonito.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Un Julio anormal seca todo manantial.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.