Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Fiado has, tu pagarás.
No lo hurta, lo hereda.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Juego de manos, rompedero de ano.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
La lima, lima a la lima.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Secreto a voces.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La mala paga , aunque sea en paja.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Yantar sin vino, convite canino.
Lo escrito, escrito esta.
No ser escaparate de nadie.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
A quién le dan pan, que llore.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Hacer de un camino, dos mandados.
Vale más muerto que vivo.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Como vives, juzgas.
A buena barbechera, mejor sementera.