Formó una tormenta en un vaso de agua.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Se quedó a vestir santos.
Yantar sin vino, convite canino.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Más ordinario que una vaca con pedal.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Esto son habas contadas.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
La lima, lima a la lima.
Hay que andar más tieso que un ajo.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Juego de manos, rompedero de ano.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Lo escrito, escrito esta.
No ser escaparate de nadie.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
La mala paga , aunque sea en paja.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Secreto a voces.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Haz favores y te los pagarán a coces.
A buena barbechera, mejor sementera.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Callar y callemos que todos de barro semos.