Cómplice y asesino van por igual camino.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Moza reidora, o puta o habladora.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Para alcanzar, porfiar.
Dios, si da nieve, también da lana.
A gran seca, gran mojada.
El saco del jugador, no necesita atador.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
El jorobado no ve su joroba
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
A viña vieja, amo nuevo.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Depende de cómo caigan las cartas
El que fía o promete, en deudas se mete.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Quien se excusa se acusa.
Barco amarrado no gana flete.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
El borracho, de nada tiene empacho.