Chiquito, hasta el asno es bonito.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
A cada cajón, su aldabón.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Los reyes tienen los brazos largos.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Amigo viejo y casa nueva
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Cuervos vienen, carne huelen.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
De buena harina, buena masa.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Aire gallego, escoba del cielo.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Ave por ave, el carnero si volare.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Tiene más carne un huevo frito.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Ese es carne de presidio.
Los casados, casa quieren.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.