En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Un clavo saca a otro clavo.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
¡Chínchate un ojo!
Fruto vedado el más deseado.
De lo bendito, poquito.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
La justicia tiene un largo brazo.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Como poroto de la chaucha.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El pez grande se come al chico.
Cada mozo lancee su toro.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La manda del bueno no es de perder.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Buena madera, buen oficial espera.
Írsele a uno el santo al cielo.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Donde manda el amo se ata la burra.
Para alcanzar, porfiar.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Mata, que Dios perdona.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Despacito y buena letra.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
En la cancha se ven los gallos.
Nunca te des por vencido si sientes que aún puedes seguir tratando.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
La verdad sale en boca de los niños.