No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Cartas cantan.
Por el interés te quiero Andrés.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Amor nuevo, olvida el primero.
Cuanto más violento es el amor, más violento es el dolor
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Dar al olvido.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
No hay duelo sin consuelo.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
La gloria del amante es la persona amada.
Al gorrino y al melón, calor.
El interés es más fuerte que el amor.
Quien se casa, casa quiere.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
El amor muere de mal ausencia.
Una alegría esparce cien pesares.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Más duro que sancocho de pata.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Madrastra, madre áspera.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Come y bebe, que la vida es breve.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Estoy como gallo en corral ajeno
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Abrojos, abren ojos.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!