La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
La admiración alaba, el amor es mudo
Al buen vino, buen tocino.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Los buenos modos agradan a todos.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Peso y medida, alma perdida.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Los justos pagan por pecadores.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
Con pan y vino, se anda el camino.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Perfecto solo Dios.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Al mal amor, puñaladas.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
El vino y la verdad, sin aguar.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Come con él, y guárdate de él.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Zapatero a tus zapatos.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El que se casa, quiere casa.
Amor nunca dice basta.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.