Carnero, comer de caballero.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Variedad es causa de amenidad.
Madre solo hay una, y padres muchos...
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
El corazón conoce la amargura del alma.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
La alegría intensa es cosa seria
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Una espina en el ojo.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Después de un gustazo, un trancazo.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
No hay viejo sin dolor.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Más vale poco que nada.
Cojo con miedo, corre ligero.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Aceptar un don, requiere discreción.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Ama, perdona y olvida.
El sol sale para justos y pecadores.
Al bueno por amor y al malo por temor.
El mono vestido de seda mono se queda
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Una sola vez no es costumbre.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Hacer del san benito gala.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.