Socorro tardío, socorro baldío.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Cuentas claras, amistades largas.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Intimidades, solo en las mocedades.
Hablando la gente se entiende.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
A ojo de buen cubero.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Un mal pequeño es un gran bien.
¿Queres dormir al sueño?
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Cada mochuelo, a su olivo.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
La barca pasa, la orilla queda
Más ordinario que un cementerio con columpios.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Quien más tiene, menos suelta.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Casado, pero no capado.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Carnero, comer de caballero.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.