Buena fiesta hace Miguel, con sus hijos y su mujer.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Viejo es Pedro para cabrero.
Caridad y amor no quieren tambor.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
En la necesidad se conoce la amistad.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Más feliz que marica con dos culos.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Tal vendrá que tal te quiera.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Honra sin provecho la digo pecho.
Si hay miseria, que no se note
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Cada oveja con su pareja.
No hay alegría sin aflicción.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Los celos son el gusano del amor.
Alegría y desgracia no son eternas
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
El Rey es poco para su porquero.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Donde se pace, que no donde se nace.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Pedir peras al olmo.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Buena razón quita cuestión.
Bastante colabora quien no entorpece.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Írsele a uno el santo al cielo.
Pan no mío, me quita el hastío.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
La mujer buena, inapreciable prenda.