Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Hay desgracias con suerte.
Juez que dudando condena, merece pena.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Casa en canto, y viña en pago.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Muerte deseada, vida prolongada.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Sin padrino no hay bautizo.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Callar y callemos que todos de barro semos.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Soltero maduro, maricón seguro.
Buena muerte es buena suerte.
Toda desgracia es una lección.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Más merece quien más ama.
A rey muerto, principe coronado.
Con el amor está el temor
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Callen barbas y hablen cartas.