No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Caminar sobre seguro.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
A golpe dado no hay quite.
Mens sana in corpore insepulto.
Nunca olvides tu casa.
El nosotros anula el yo.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
El amor muere de mal ausencia.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Pobreza no es vileza.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
¿Fiado?. Mal recado.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Si vas a morir, muere llenito.
A quien mal canta, bien le suena.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Como es la mujer, así es la casa.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
El que canea, no calvea.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
El que tiene más galío, traga más pinol.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.