Las penas no matan, pero ayudan a morir.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
No coma cuento coma carne.
El inferior paga las culpas del superior.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
A barba muerta, obligación cubierta.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Plata de cura, ni luce ni dura.
No hay tu tía.
Reloj y campana, muerto mañana.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
La sugestión obra.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Primero son los presentes que los ausentes.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Mal huye quien a casa torna.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
A la que te criaste, te quedaste.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
El que hambre tiene, con pan sueña.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Se supone que es una virgen; en resumen, todo va bien.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Si vives alegre, rico eres.
De tal árbol tal astilla.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Nada tiene al que nada le basta.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Agárreme, que llevo prisa.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.