Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Comida hecha, amistad deshecha.
El que nace capacho, muere serón.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
A la fuerza no es cariño.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Ya me cansé de descansar.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
La buena uva hace buena pasa.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Dios castiga sin dar voces.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Dos capitanes hunden el barco.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
No te asombres por poca cosa.
Ojo al Cristo que es de plata.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Más perdido que perro en misa.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Sueño sosegado no teme nublado.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Casa vieja todo es goteras.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Querer matar dos moscas de un golpe
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Hay que dejar ir al mundo como va
Saber amar es mucho saber.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Lo quiero, para ayer.