Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Tres españoles, cuatro opiniones.
De lo que no sabes, no hables.
Remienda paño y pasarás año.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Más vale prevenir que curar.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Promete poco y haz mucho.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Mucho ayuda el que no estorba.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Haz lo que haces.
Hacer pinitos.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Atente al santo y no le reces.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Guarda que comer y no que hacer.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Haz lo que creas que está bien.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A cautela, cautela y media.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
Haz bien y no acates a quien.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.