Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Hay que leerle la cartilla.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El hablar bien, poco cuesta.
No hay que conejear sin perros.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Buena condición vale más que discreción.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Haz lo que diga el fraile y no lo que hace.
Más vale callar que con borrico hablar.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
Ante la duda, abstente.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Antes de criticar, mírate la cola.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
No comas ansias.
Componte para el marido y no para el amigo.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.