Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Los refranes no engañan a nadie.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Secreto de tres, secreto no es.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Amor breve, suspiros largos
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Al agradecido, más de lo pedido.
El que poco tiene a poco aspira.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Agua caliente, salud para el vientre.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Casa compuesta, caja en la puerta.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Muchos pocos hacen un mucho.
Tener el juego trancado.
Tres al saco y el saco en tierra.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Cuidado con la adulación
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Al higo por amigo
Papel, testigo fiel.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.