Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Hacer enseña a hacer.
Rey determinado no ha menester consejo.
Breve habla el que es prudente.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Favor con favor se paga
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Leerle a uno la cartilla.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Pocas palabras son mejor.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Mejor prevenir que lamentar.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Un ten con ten para todo está bien.
Lee antes de firmar y cuenta antes de guardar.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Ve tu camino para no tropezar.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Hasta ajustar, regatear.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
El tiempo es el mejor consejero
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.