De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
La sugestión obra.
A los enfermos, los sanos les damos saludables consejos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Los celos son malos consejeros.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
No dejar títere con cabeza.
Es mejor deber dinero y no favores.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Favores harás, y te arrepentirás.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
La envidia es una mala consejera.
Dar el consejo y el vencejo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Leerle a uno la cartilla.