Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Favores harás, y te arrepentirás.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Decir bien y obrar mejor.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Es mejor precaver que tener que remediar.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Más vale prevenir que tener que lamentar.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Quien te aconseja comparte tu deuda
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Hablen cartas y callen barbas.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
La envidia es una mala consejera.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Es mejor deber dinero y no favores.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
No dejar títere con cabeza.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Paciencia y barajar.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.