El que en verano no trilla, en invierno no come.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Modestia exagerada, modestia falsa.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
La boda de los pobres, toda es voces.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
Cabeza loca no quiere toca.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
El agua tiene babosas.
Quien no canea, calvea.
Alli se puede comer por una peseta.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Incluso el día más largo tiene un final
Perro que no anda no encuentra hueso.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Hijo de gato caza ratón.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Lleno de pasión, vacío de razón.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Detrás de los picos van los chicos.
Ni cenamos ni se muere padre.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Pon y te llamaran gallina.
Lo único permanente es el cambio.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Parto malo, e hija en cabo.
Adorar al santo por la peana.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Nadie tira piedras a su propio tejado.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
La luz de alante es la que alumbra.