El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
Al gorrino y al melón, calor.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
El amor no se oxida
Jueves lardero, carne en el puchero.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
No saber de la misa la media.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Donde entra tajada no entra rebanada.
El que escucha su mal oye.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Hasta lo que no come le hace daño.
El otoño de lo bello, es bello.
Lo escrito, escrito esta.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
El que no cae no se levanta.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
El sueño quita el hambre.
Mujer pecosa, mujer candela.
De trigo o de avena, mi casa llena.
No se puede nadar y guardar la ropa.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Quien se excusa se acusa.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Más vale la sal, que el chivo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.