Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Domingo, domingo, día de pingo.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
El amor no se oxida
Al gorrino y al melón, calor.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
No saber de la misa la media.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Cuando no llueve en Febrero, no hay buen prado ni buen centeno.
El que escucha su mal oye.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
El otoño de lo bello, es bello.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Hasta lo que no come le hace daño.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Lo escrito, escrito esta.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
El que no cae no se levanta.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
El sueño quita el hambre.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
De trigo o de avena, mi casa llena.
No se puede nadar y guardar la ropa.
Más vale la sal, que el chivo.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Quien se excusa se acusa.
Mujer que al andar culea, cartel en el culo lleva.
Mujer pecosa, mujer candela.