El que camina, no estorba.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
A buenas horas, mangas verdes
Años de higos, años de amigos.
Hay que dejar ir al mundo como va
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
El hombre es para el hombre un espejo.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
El que rompe viejo, paga nuevo.
A quien presta nada le resta.
Caer es más sencillo que levantarse.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
La mejor palabra es la que no se dice.
El cebo oculta el anzuelo.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Esto es como para mear y no echar gota.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
A buen señor, buena demanda.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Nada mejor en la vida, que una familia unida.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
A Dios, nada se le oculta.
Conquista el amor solo aquel que huye
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
El queso pesado, y el pan liviano.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
La Luna no es pan de horno
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
No es lo mismo atrás que en ancas.
El que paga por anticipado no conseguirá un trabajo bien hecho.
El que no mira, suspira.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
No hay sustituto para la experiencia.