Quien primero viene, primero tiene.
Ver para creer.
Los amantes que se pelean, se adoran
Para todo perdido, algo agarrado.
Para aprender, lo principal es querer.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Hacer de tripas corazón.
Ara bien y cogerás trigo.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Hablar con el corazón en la mano.
Buscarle cinco pies al gato.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Quien busca, halla.
Llenar el tarro.
Abusar es mal usar.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Tirar la casa por la ventana.
El deseo hace hermoso lo feo.
Dar un cuarto al pregonero.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Callar como puta tuerta.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Mas vale dar que recibir.
La gloria del amante es la persona amada.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Tener el juego trancado.
Tal vendrá que tal te quiera.
El amor reina sin ley
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Ruego de Rey, mandato es.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Comer arena antes que hacer vileza.
A la de tres va la vencida.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.