Para el solano, agua en mano.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
A dos palabras tres porradas.
Lo que está por pasar pasará.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Hechos son amores y no buenas razones.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Un gramo de discrección vale por un kilo de ingenio.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Boca abierta, dientes de oro.
Nadie da lo que no tiene.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Burlas de manos, burlas de villanos.
La necesidad es la madre de la imaginación.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Allega, allegador, para buen derramador.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Cada cual ha de llevar su carga.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
La virtud loada, crece.
La confianza da asco
El ladrón juzga por su condición.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Antes de correr ha de aprenderse a andar.
Mujer con toca, dos veces si.
Bien casada, o bien quedada.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
La carta, corta, clara y bien notada.
No ofende quien quiere sino quien puede.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.