La prisa se tropieza en sus propios pies.
Buena olla y mal testamento.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
El hombre experimentado, es hombre viejo y gastado.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Todos los plazos se cumplen.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Trato es trato.
Necio que calla por sabio que pasa.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Dar al olvido.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
La larga visita la alegría quita.
Vida bien concertada, vida holgada.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Conozco al viajero, por las maletas.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Detenerse después de probar un poco algo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
El que no mira, suspira.
Decir refranes es decir verdades.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El pecado te acusa.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
No conviertas en amigo al que has vencido
Llora tus penas y deja las ajenas.
Agua corriente, agua inocente.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Pobre pero honrado.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
Salud para mí, trabajo para mi marido.