¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Me lo contó un pajarito
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
El perro es el mejor amigo del hombre.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Un buen día nunca se olvida.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Nada tiene al que nada le basta.
Abril, uno bueno entre mil.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Cada palo que aguante su vela.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
A barbas honradas, honras colmadas.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
Llena o vacía, casa que sea mía.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
En cada refrán tienes una verdad.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Soltero maduro, maricón seguro.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
De comerciar a robar, poco va.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
De buena casa, buena brasa.
Hay que esperar que las aguas retornen a su nivel.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
A causa perdida, mucha palabrería.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El que no pierde, algo gana.