Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Mejor precavido, que arrepentido.
A gran culpa, suave comprensión.
El que algo teme, algo debe.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Para conservar amistad, pared en medio.
Esposa prudente es don de Dios.
Quien no arrisca, no aprisca.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Hay que ver para creer.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
La honestidad es un vestido de oro
Fingir locura, es a veces cordura.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La paciencia es buena ciencia.
Quien va sin apuro, camina seguro.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Nada creas, sino lo que veas.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
La cortesía exige reciprocidad.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
De persona palabrera, nunca te creas.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.