La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Quien cede el paso ensancha el camino.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Estar en tres y dos.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
No hay mudanza que pueda bien hacerse sin dosis buena de templanza.
El movimiento se demuestra andando.
El más fuerte teme a la muerte.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
A falta de corazón, buenas las piernas son.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Las cosas lo que parecen.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
La mayor ventura, menos dura.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
Dar con la puerta en la cara.
Quien no da nudo, pierde punto.
Más vale pan duro que ninguno.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Agua mansa, traidora y falsa.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.