Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
No hay mejor testigo que el papel escrito.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Depende de cómo caigan las cartas
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
A veces caza quien no amenaza.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Descansa el corazón, contando su pasión.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Boca abierta, dientes de oro.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Sin virtud poco vale la salud.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
El que la ley establece, guardarla debe.
Nunca con menores, entables amores.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
Bolsa llena, quita las penas.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Si los hombres estuviesen tan satisfechos de su suerte como de sí mismos, serían en su mayoría felices
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
El corazón del justo, piensa para responder.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Lo poco, nunca dio mucho.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
El que busca, encuentra.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
El vino, de la verdad es amigo.