Todos dan consejo y pocos lo toman.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Quien más tiene, menos suelta.
Hay que tomar el toro por las astas.
El hombre pone y la mujer dispone.
Vísteme despacio que tengo prisa.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Llave puesta, puerta abierta.
El que ama el peligro, en él perece.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Mucho sabe quien callar sabe.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
La envidia es una mala consejera.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
El corazón no sabe mentir
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
El mejor premio es merecerlo.
Haz bien y no mires a quien.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Desee bien, sea bueno.
En la tardanza está el peligro.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
La experiencia es a veces dolencia.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Cuando masques, no chasques.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.