Las cosas se toman según de quien vengan.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Joya es la fama para bien guardarla.
A quien mucho tiene, más le viene.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
El corazón nunca es engañador.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La práctica perfecciona.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Buena madera, buen oficial espera.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No te fíes del sol del invierno.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Quien nada hace, nada teme.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
La mentira busca el rincón.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La paciencia no está entre los jovenes.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
La razón es de quien la tiene.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Hay desgracias con suerte.
Con el amor está el temor
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.