Toda virtud está siempre entre dos vicios
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Cada grumo tiene su humo.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Como pecas, pagas.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Obra hecha, dinero espera.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Está oscuro debajo de la lámpara
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
La pereza es la madre de la pobreza.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
El corazón es un guía que los pies siguen
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
El ignorante al ciego es semejante.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.