Obras vea yo; palabras, no.
Al buen sordo, pedo gordo.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Casa cerrada, casa arruinada.
Vecina de portal, gallina de corral.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Compra en plaza y vende en casa.
Si vives de fiado, vives señalado.
Loquillo y los Trogloditas.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Lo que no mata engorda.
Cortesías engendran cortesías.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Mente sana, cuerpo sano.
A cántaro roto, otro al puesto.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Palabras de santo, uñas de gato.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Esto huele a cuerno quemado.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Amor de amos, agua en cestos.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Moza reidora, o puta o habladora.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Mira que no está el horno para bollos.
Son cucarachas del mismo concolo.
Ser un mordedor de pilares
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.