Mal de muchos, consuelo de tontos.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
A dos palabras tres porradas.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Agua de llena, noche de angulas.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Cerrado a cal y canto.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Dinero de canto, se va rodando.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Dificulto que el chancho chifle.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Cuando moco, moco, cuando cana, cana.
Para el gusto se hicieron los colores.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Más mamado que chupo de guardería.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Ningún perro muerde la mano que le da el pan.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Agua encharcada, hervida después de colada.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Alábate cesto, que venderte quiero.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.